Posidón y las profundidades submarinas
En el reparto del gobierno divino, Posidón obtuvo la soberanía sobre las aguas marinas. Dios de las profundidades submarinas y de las fuerzas ctónicas o telúricas: provoca los terremotos sacudiendo la tierra con su tridente. Sin embargo, ambicioso de poder, se rebeló contra la autoridad de Zeus y, con la complicidad de Hera, quiso encadenar al supremo dios. Fracasó, y este intento fallido le costó ser desterrado durante un año fuera del Olimpo. Durante este tiempo sirvió como esclavo al rey Laomedonte de Frigia, para el que construyó los gigantescos muros de Troya. Una vez expiada su falta, volvió a su reino acuático y adoptó como emblema de su poder un tridente, arpón de tres puntas con el que dirigía a los monstruos marinos creados por la imaginación de los navegantes.
Iconografía. Como dios soberano posee los atributos del ctero y el trono. A menudo se le representa acompañado de su esposa Anfitrite. En su comitiva figuran hipocampos (híbridos de caballo y pez), Tritón (un híbrido de ser humano y pez) tocando la caracola y otras criaturas marinas. Le están consagrados el caballo y el toro.
cetro|trono|hipocampo|tritón|tridente|caballo|toro
Posidón y Atenea. Atenea se convirtió en la diosa patrona de la ciudad de Atenas tras una dura pugna con Posidón. Ambos acordaron que cada uno haría un regalo a los atenienses y que éstos elegirían el que prefiriesen. Posidón golpeó el suelo con su tridente e hizo brotar una fuente, pero su agua era salada y por tanto no muy útil, mientras que Atenea ofreció un olivo. Los atenienses escogieron el olivo y con él a Atenea como patrona, pues el árbol daba madera, aceite y alimento.
La prole de Posidón. Los peligros que los frecuentes escollos y bancos de arena próximos a las costas representaban para la navegación marítima se manifiestan sobre todo en las narraciones que atribuyen a Posidón la paternidad de seres gigantescos, extremadamente crueles con los extranjeros que se acercaban a sus dominios. Es muy conocido el cíclope Polifemo, que fue cegado por Odiseo (Ulises). También sobresale sobresale el gigante Anteo, que nació del abrazo fertilizante del dios del agua con la Tierra: este monstruo era invencible en contacto con su madre, que le suministraba constante energía. Percatado de ello Heracles en la lucha que con él mantuvo en el trayecto de su undécimo trabajo, levantó en vilo al coloso y éste, privado de su fuente de energía, murió asfixiado entre los poderosos brazos del héroe.

