Afrodita o la seducción

Es la diosa del amor. Se la representa como una mujer joven, hermosa y generalmente desnuda. A menudo va acompañada de Eros (Cupido), su hijo, un niño desnudo, con alas y provisto de arco.

Iconografía. Suele lucir ricos collares y otros objetos ornamentales. Sus atributos son: la paloma, el cisne, la manzana, la concha. Como ya hemos dicho la suele acompañar su hijo Eros.

paloma|cisne|manzana|concha 

Afrodita, diosa del disfrute y el gozo amoroso, tuvo, como es natural muchas relaciones amorosas.

Nacimiento. Afrodita surgió de la espuma del mar, fecundada por los órganos genitales de Urano tras su castración. Urano (el cielo) y Gea (la tierra) fueron la primera generación de dioses. Urano no quería ser destronado y por eso no dejaba que sus hijos salieran del vientre de su madre. Todas las noches Urano cubría a su esposa Gea. En uno de esos encuentros uno de sus hijos, Crono (Saturno), de acuerdo con su madre Gea lo castró y arrojó los despojos a la mar. Se suele representar ela Afrodita asociada a una enorme concha saliendo de las olas del mar. 

Afrodita y Ares. Pese a sus taras físicas, Hefesto consiguió casarse con Afrodita, la diosa de la belleza, pero el contraste entre ambos pronto quedó de manifiesto. La esposa se enamoró de Ares y cometió el adulterio más famoso de la mitología griega, sobre todo por el ridículo que provocó la actuación del marido burlado. En efecto: los amantes se reunían en el palacio de Hefesto durante sus ausencias, pero Helio, que todo lo ve, descubrió el adulterio al marido, el cual preparó su venganza fabricando y colocando en su lecho una red invisible con la que atrapó a la pareja en su unión amorosa. Convocó a todos los dioses, que acudieron al momento —si bien las diosas, por pudor, no quisieron asistir— y pidió venganza por el ultraje; pero la situación resultó tan grotesca que los inmortales no cesaban de reír, y sólo pararon cuando el engañado Hefesto soltó a los amantes a petición de Posidón, quien prometió castigar al seductor, sin que sepamos cómo lo hizo.

Adonis. Adonis era un joven de excepcional belleza. Cuando Adonis nació, Afrodita lo tomó bajo su protección y fue hechizada por su belleza sobrenatural. Afrodita se lo dio a Perséfone para que lo cuidara, pero ésta también quedó asombrada por su belleza y rehusó devolvérselo. La discusión entre las dos diosas fue resuelta por Zeus o Calíope, quien decidió que Adonis pasase cuatro meses con Afrodita, cuatro con Perséfone y los cuatro restantes del año con quien quisiera.Adonis fue finalmente asesinado por un celoso Ares. Afrodita fue advertida de estos celos y se le dijo que a Adonis le mataría un Ares transformado en jabalí. Intentó convencer a Adonis para que estuviera con ella a todas horas, pero el amor de éste por la caza fue su perdición. Mientras estaba de cacería, Ares le encontró y le mató. Afrodita llegó justo a tiempo de oír su último suspiro.

Adonis era hijo de MIrra. Ésta, impulsada por la cólera de Afrodita, concibió una pasión aberrante por su padre Tías. Ayudada por una sirvienta consiguió tener acceso a la cama de su padre durante once noches, Tías no la había reconocido debido a la oscuridad. En la duodécima noche Tías encendió una luz y, al reconocer a su propia hija, intentó matarla con un cuchillo. En su huida Mirra pidió ayuda a los dioses que la convirtieron en un árbol. Alos diez meses la corteza del árbol se resquebrajó y nació Adonis.

Eros. Suele venir acompañada por Eros, que pasó así de ser el poder cósmico que emprende la tarea de armonizar los elementos del universo a representar a un niño acompañante, mensajero alado de Afrodita, al que se encomendaba la tarea de unir a los seres amados con las flechas de su aljaba.

El juicio de Paris. Afrodita, como no podía ser menos, participó en el primer certamen de belleza femenina de que se tiene noticia. En la boda de Tetis y Peleo (los padres de Aquiles), Eris (la Discordia), al no haber sido invitada a la ceremonia, arrojó entre las diosas una manzana —la manzana de la discordia—, al tiempo que pronunciaba estas palabras: «Para la más bella.» Sólo Hera, Atenea y Afrodita se disputaron el premio; pero Zeus, esposo de la primera y padre de las otras dos, no quiso intervenir y envió a Hermes con las tres diosas a ver al troyano Paris. Las diosas intentaron sobornar al joven: Hera, con la soberanía sobre Asia; Atenea, con el poderío en la guerra y Afrodita con el amor de Helena, la mujer más bella de Grecia. Paris se mostró más sensible a este último ofrecimiento y emitió su veredicto —el juicio de París— a favor de Afrodita, diosa del amor y desde entonces también de la belleza. Este hecho habría de tener funestas consecuencias para la ciudad de Troya.